Cómo cultivar y cuidar los robles

Quercus robur (roble inglés) e Quercus petraea (Roble) son lugares muy conocidos en el campo y se extienden por toda Europa hasta Rusia, desde el Mediterráneo hasta el sur de Escandinavia. Los robles son uno de los árboles más populares del país y son fácilmente reconocibles por su corteza áspera y sus bellotas. Para identificar qué árbol es cuál q robur las copas de bellota están en los tallos mientras q petraea no son.

Los robles son árboles grandes que plantan para que puedan verlos y beneficiar a sus bisnietos. Las hojas salen a fines de abril/mayo con lóbulos redondeados que dan sombra moteada al suelo para las flores silvestres. Crecen en la mayoría de los suelos bien drenados hasta una altura de 30-40 m en unos pocos cientos de años, produciendo una corona ancha que los hace adecuados para jardines o granjas muy grandes.

Para jardines más pequeños Quercus robur ‘Fastigiata Koster’ puede ser una mejor opción debido a su hábito de crecimiento columnar, tenga en cuenta que alcanzará unos 15 m de altura. Las bellotas suelen empezar a aparecer cuando el árbol tiene unos 40 años y alcanzan su máximo alrededor de los 100 años cuando se pueden producir 50.000 en un buen año, lo que ocurre cada 5 años más o menos.

En el pasado, los robles se usaban para construir veleros por su resistencia y durabilidad, además de su abundancia. Ahora la madera se usa para muebles, vigas, pisos y leña. El roble también fue el pilar del comercio de tonelería durante siglos. Los robles albergan un gran número de especies de insectos para las aves silvestres y sus crías y bellotas para ardillas, ciervos y ratones de engorde para el próximo invierno.

En la época medieval los plebeyos tenían derecho a cocer en los bosques bellotas y otros frutos secos con sus cerdos, esta práctica se sigue realizando en algunos bosques en la actualidad. El muérdago cultivado en robles es muy apreciado por los druidas y debe cortarse con una hoz de oro y nunca tocar el suelo.

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