Una guía completa para germinar semillas.

Una semilla se define en el diccionario como «la unidad reproductiva de una planta con flores, capaz de convertirse en otra planta similar». Recientemente hablamos sobre cómo crecen las células vegetales y cómo sembrar semillas en el interior, por lo que pensamos en ampliarlo un poco.

Beneficios de cultivar a partir de semillas

Hay tantos beneficios de cultivar a partir de semillas que puede optar por comenzar a plantar y cultivar flores y verduras en casa en lugar de comprarlas completamente cultivadas en la tienda…

  • Las semillas de plantas son simplemente más baratas, no hay quejas.
  • Sabes que tus flores y verduras son siempre orgánicas
  • Hay tantas variedades diferentes disponibles, algunas de las cuales es posible que no haya oído hablar, ya que hay cientos de especies disponibles solo en forma de semilla, a diferencia de las plantas iniciales, los tapones o los esquejes.
  • Podrá disfrutar del proceso de jardinería y ver crecer su jardín.

Guía para germinar tus semillas

1) Compra tus semillas

Una de las grandes ventajas de cultivar tus propias plantas y hortalizas a partir de semillas es el hecho de que tendrás muchas para elegir. Intente buscar en línea o en centros de jardinería y podrá encontrar las semillas perfectas para usted y su jardín. Recuerda prestar atención a los requisitos de las semillas. Encuentre las necesidades de agua, la temperatura del suelo y la luz necesarias para germinar las especies que está considerando.


2) Aprende sobre tus semillas

Una vez que tengas tus semillas, necesitarás plantarlas. La orientación sobre cuándo, cómo y dónde sembrar generalmente se puede encontrar en paquetes de semillas, catálogos o en línea. Algunas semillas se pueden sembrar directamente en el suelo del jardín, pero otras deberán sembrarse en contenedores para comenzar y trasplantarse una vez que sean más fuertes y las condiciones climáticas sean las adecuadas. Esta decisión depende mucho de las especies que quieras sembrar ya que algunas requieren un cuidado más delicado que otras.

La tierra del jardín puede contener altos niveles de enfermedades e insectos que pueden dañar las semillas. Por lo tanto, en la mayoría de los casos, es la opción más segura comenzar las semillas en el interior en compost de «semillas y esquejes», a menos que se especifique en el paquete. Muchas verduras y algunas flores prefieren no ser molestadas una vez sembradas y, por lo tanto, es mejor sembrarlas directamente en un espacio preparado donde van a crecer. Recuerde consultar el paquete para obtener orientación.


3) Elige tu contenedor

Necesitará un recipiente de aproximadamente dos a tres pulgadas de profundidad con pequeños agujeros en el fondo para el drenaje. El ancho del contenedor puede depender de cuántas semillas estés plantando. Elija uno que permita que las semillas se extiendan y no se amontonen una encima de la otra. Es una práctica común usar bandejas de semillas o bandejas modulares y compost de semillas para comenzar sus semillas. Una vez que han germinado y desarrollado sus primeras hojas verdaderas, se pueden trasplantar a recipientes más grandes con abono para macetas para proporcionar más nutrientes y espacio para crecer.

Consulte el paquete de semillas para ver las instrucciones de siembra. Por lo general, puede llenar el recipiente de semillas ¾ de su capacidad y luego tirarlo antes de esparcir las semillas por encima y cubrir ligeramente con un poco más de tierra. Algunas semillas tienen requisitos particulares como luz, sin luz, tratamiento en frío, remojo o sin agua. Sin embargo, esto debe especificarse en el paquete.


4) Calcule bien el tiempo

Por lo general, debe sembrar las semillas de 4 a 6 semanas antes de sacarlas al aire libre, pero este período de tiempo realmente depende de la germinación, el desarrollo de las plántulas y el clima. El paquete de semillas te guiará en los tiempos de siembra adecuados y podrás trasplantar cuando estén lo suficientemente fuertes para afrontar el exterior.


5) Proporcionar calor e iluminación.

Es posible que necesite una fuente de calor y luz para que las plántulas tengan un buen comienzo. Las ventanas son un buen lugar para comenzar, pero las plántulas pueden alargarse si no reciben suficiente luz. Puede elegir una lámpara para plantas para mantener sus semillas felices en el interior con luz y calor, pero verifique que sea adecuada para su propósito y segura para usar en el interior. Una estera de calefacción también puede ser una buena idea para las plantas que requieren calor adicional, pero nuevamente, verifique que sea segura y adecuada para su propósito. No querrás quemar tus plantitas, así que revisa los controles de temperatura.

Alternativamente, si tiene uno, un conservatorio, un invernadero o un propagador son ideales.


6) Mantenga húmedo el medio de cultivo

Le sugerimos que cubra su contenedor ligeramente con láminas de plástico/periódico húmedo. Esto actuará como una forma de regular y atrapar la humedad y la temperatura. Esto es importante porque si las semillas se secan, no germinarán correctamente.

Una vez que vea el primer brote, deberá mover el contenedor a un área soleada. Asegúrese de que la temperatura ambiente esté por encima de los 21 °C (70 °F) y que haya luz brillante para que las plantas crezcan. Ahora puede quitar la cubierta de plástico/papel, pero asegúrese de mantener la plántula húmeda regándola durante todo el día. Recomendamos regar suavemente por la mañana y por la tarde.


7) Transporte de plántulas

Una vez que sus semillas hayan germinado y estén comenzando a crecer, deberá darles espacio y nutrientes para crecer, pincharlas y colocarlas en tierra fresca. Espere hasta que tengan su primer par de hojas ‘verdaderas’ y luego puede trasplantarlas a bandejas modulares o macetas pequeñas para que crezcan lo suficientemente fuertes como para plantarlas cuando sea el momento adecuado.

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